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Las jaboneras de baño son el soporte pensado para colocar la pastilla de jabón junto al lavabo sin que se empape ni ensucie la encimera. Su diseño drena el agua y mantiene la pastilla seca entre usos. En Carintia trabajamos jaboneras murales y de encimera en cristal templado, cerámica esmaltada y latón con PVD, en acabados cepillado, oro, oro mate, cromo y negro mate, coordinables con dosificador, portacepillos y toallero.
Una jabonera de baño para lavabo (también llamada jabonera de encimera o jabonera sobre encimera) es el recipiente con drenaje diseñado para alojar la pastilla de jabón sólido junto al lavabo, sin contacto directo con el agua estancada que la reblandece. Forma parte del conjunto de accesorios de baño dedicados a la zona del lavabo.
Frente a las jaboneras murales de ducha (que se atornillan a la pared del plato o la mampara y sostienen gel y jabón), las jaboneras de baño para lavabo son piezas pequeñas, con más presencia decorativa, que dialogan con el resto de la encimera junto al dispensador de jabón y el portacepillos.
Es el formato más popular en baños domésticos: se apoya sobre la encimera, junto al lavabo, y permite cambiar de posición. No requiere obra ni instalación. Habitualmente consta de bandeja metálica con recipiente de cristal o cerámica extraíble para limpieza.
Se fija a la pared con tornillos o adhesivo estructural. Libera superficie en la encimera y se coloca en el plano del espejo o al lado del grifo. Es la opción recomendada en baños pequeños donde cada centímetro cuenta.
Las series Pirenei y Samoa de nuestro catálogo proponen la jabonera como parte de un conjunto junto a dosificador, portacepillos y toallero, todos en el mismo acabado. Es la opción más segura para lograr un baño coherente sin mezcla de marcas.
Antes de comprar conviene cerrar cuatro decisiones: formato, material del recipiente, acabado del soporte y coherencia con el resto del conjunto.
La encimera es la opción flexible y sin taladros. La versión mural es la opción ordenada en baños pequeños. Si priorizas facilidad de limpieza, elige encimera con recipiente extraíble. Si priorizas libre espacio junto al grifo, elige mural.
El cristal templado es higiénico, lavable en lavavajillas y resiste golpes moderados. La cerámica esmaltada aporta tacto cálido y estética más clásica. El metal sólido con perforaciones de drenaje es la opción más duradera pero requiere limpieza frecuente para evitar marcas de jabón seco.
Alinea el acabado con tus grifos de lavabo. Grifería cromada pide jabonera cromo; grifería negra pide jabonera negro mate; grifería oro cepillado combina con oro o cepillado. Los acabados PVD (oro, oro rosa, negro) superan en durabilidad al cromado convencional.
La fórmula más fiable para no errar es comprar toda la familia en el mismo acabado: jabonera, dosificador de jabón, portacepillos, toallero y portarrollos. Así el baño se percibe como proyecto, no como suma de impulsos.
Entender qué hay detrás de cada acabado ayuda a elegir bien y a conservarlo durante años.
En baños contemporáneos dominan el negro mate y el cepillado. En baños clásicos reformados el cromo sigue siendo referencia. Los oros (brillo, mate, rosa) conectan con baños cálidos en madera natural, travertino y beige. El bicolor metal-cristal permite limpiar el recipiente sin tocar el soporte.
La jabonera debe ocupar la esquina del lavabo donde no interfiera con el llenado de agua, ni con la grifería. Si tienes una encimera con lavabo integrado de gran formato, usa una jabonera de encimera discreta; si el lavabo es sobre encimera con poca tapa libre, opta por mural.
El mantenimiento marca la diferencia entre una jabonera que dura una década y otra que queda opaca en un año.
Marca la posición a 100–120 cm del suelo, cerca del grifo. Pre-taladra el alicatado con broca diamantada, coloca tacos adecuados a humedad y fija con tornillos de acero inoxidable. Si no quieres taladrar, usa adhesivo estructural bicomponente apto para cerámica.
Retira el recipiente del soporte y límpialo con agua caliente y jabón semanalmente. El cristal templado va al lavavajillas a temperatura estándar. La cerámica mejor a mano con estropajo suave para conservar el esmalte.
Bayeta microfibra húmeda con jabón neutro. Evita productos con ácidos concentrados o lejía sobre PVD oro mate y negro mate. Seca siempre con paño suave para evitar marcas de cal en zonas con agua dura.