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Los lavabos sobre encimera concentran la expresividad estética del baño contemporáneo. Apoyados sobre una superficie horizontal, dejan a la vista cuerpo, cantos y acabado, y convierten el conjunto en la pieza protagonista del ambiente. En Carintia hemos seleccionado piezas en cerámica sanitaria, solid surface, porcelana, mármol natural y piedra cultivada, con formatos redondos, ovales, cuadrados y asimétricos, pensados para integrarse con encimeras para sobreponer lavabo y con la grifería adecuada.
Un lavabo sobre encimera (también llamado lavabo sobreponer o lavabo de sobreponer) es la pieza cerámica, de resina, solid surface o piedra que se apoya íntegramente sobre una superficie horizontal sin embutirse en ella. Todo el cuerpo queda visible, por lo que su perfil, espesor y acabado pasan a formar parte del lenguaje visual del baño, al contrario de lo que ocurre con la alternativa integrada sin junta, que funde seno y tapa en una sola pieza.
Elegirlo tiene sentido cuando se busca un baño expresivo, cuando la encimera aporta un material contrastado (madera termotratada, solid surface, DM lacado, porcelánico, piedra) y cuando se desea combinar formatos diferentes: cuencos redondos sobre tablero rectangular, piezas asimétricas sobre encimeras compatibles de 10 cm de canto, lavabos dobles para baños principales. En espacios reducidos permite liberar el mueble de huecos interiores y ganar almacenaje.
La cerámica esmaltada (vitreous china) y la porcelana sanitaria son las opciones más clásicas: higiénicas, resistentes a rayado y productos químicos domésticos, fáciles de limpiar. En catálogo conviven piezas de perfil extra fino (hasta 13 mm de pared) en blanco brillo, blanco mate, negro mate y bicolores, junto a formatos tipo bol, cuenco y elíptico. Marcas como Salgar o The Bathco trabajan esmaltes con tratamiento antibacteriano y superficies de baja porosidad.
El solid surface (resina mineral con aglomerante acrílico, tipo Krion o Corian) permite geometrías más libres y un tacto cálido, mate y sedoso. Es un material no poroso, reparable con lijado fino y termoformable. Se usa con frecuencia en piezas redondas de 40 ø o en modelos tipo Monaco de 47,5 x 34 cm. Pertenecen también a esta familia los lavabos en resina mineral con gel coat, muy empleados en proyectos contract.
Los lavabos en mármol natural, piedra cultivada o pizarra aportan veta propia y una pátina irreproducible. El cuerpo cerámico o pétreo típico ronda los 400–600 mm de anchura, con formas que van del bol rústico Akutan hasta el óvalo fino Adwa. Requieren sellado periódico para repeler la humedad.
La elección correcta de un lavabo sobreponer equilibra dimensión, forma, material y conexión con el desagüe. Antes de decidir un modelo concreto conviene tener claras las medidas del mueble, la altura a la que quedará el borde superior de la pieza y el tipo de grifería.
Para una encimera de 600 mm, los lavabos redondos de 35–42 ø funcionan mejor; entre 800 y 1000 mm caben formatos de 50–60 cm; y a partir de 1200 mm se puede trabajar con dobles senos o piezas individuales de 65–75 cm. Deja un mínimo de 50 mm entre el borde del lavabo y el canto del mueble para que la silicona perimetral y el uso diario no comprometan la higiene.
La altura cómoda del borde superior ronda los 85–90 cm desde el suelo. Si eliges un lavabo de 12–15 cm apoyado sobre una encimera de 4 cm sobre un mueble suspendido, descuenta esa suma para fijar el mueble a la altura correcta. Piezas muy altas (cuencos de 15 cm) piden mueble más bajo; piezas extra finas de 13 mm permiten muebles convencionales.
Los lavabos sobre encimera necesitan grifos de lavabo altos, caño cascada o griferías a pared. La altura del caño debe superar el borde del lavabo al menos 3–4 cm. Para modelos muy bajos (cuencos planos) son válidos también grifos convencionales; para cuencos tipo bol de 12 cm, elige modelo alto de 25–35 cm. Revisa la ficha antes de comprar.
Los modelos sin rebosadero (Furnas, Tormes, Bol) obligan a usar válvula clic-clac sin rebose y a vigilar el llenado. Los modelos con rebosadero (Ara, Eume, Libra, Round Mini) son más tolerantes al uso intensivo, especialmente en baños familiares. Ambas soluciones son válidas: la primera es más limpia formalmente, la segunda más práctica.
La diferencia entre dos lavabos de la misma forma suele residir en el material y el acabado. Conocerlos ayuda a proyectar baños coherentes y duraderos.
En nuestro catálogo conviven diversas familias. Cada una se comporta distinto ante el uso diario, la limpieza y los agentes químicos domésticos:
El blanco brillo mantiene la luz del baño y favorece lecturas clásicas. El blanco mate genera ambientes calmados, requiere mantenimiento más cuidadoso para evitar marcas de cal. El negro mate funciona en baños contemporáneos, sobre todo con grifería en oro cepillado o negro. Los bicolores plata, oro y bronce, y los acabados tipo pizarra oscurecida, son aptos para proyectos de autor.
El lavabo sobre encimera dialoga con el resto del conjunto. La combinación más habitual es mueble suspendido con encimera porcelánica o solid surface, cuenco en el centro, grifo monomando alto y espejo proporcional, complementado con un toallero frontal de mueble o un toallero mural cercano. En baños principales con doble lavabo conviene separar los ejes al menos 80 cm para evitar interferencias entre usuarios.
La instalación es sencilla pero requiere trabajo previo sobre la encimera. Todos los detalles deben resolverse antes de fijar el mueble a la pared.
Marca el centro del lavabo respecto al eje del grifo y del desagüe. El diámetro del orificio de desagüe en la encimera es habitualmente 63 mm o 90 mm según modelo; comprueba siempre la ficha técnica. Para lavabos sin taladro de grifo necesitarás griferías murales o grifos de lavabo fijados a la encimera. Deja espacio lateral para el sifón, botella o de pared según tu desagüe.
La unión entre lavabo y encimera se resuelve habitualmente con silicona neutra antimoho aplicada en cordón continuo por la base del cuerpo cerámico. Las piezas muy pesadas (mármol, piedra cultivada) pueden requerir adhesivo estructural adicional. Evita apretar en exceso la válvula: un sobreapriete fisura el esmalte alrededor del desagüe.
Para cerámica y porcelana basta agua tibia, jabón neutro y bayeta suave. Evita estropajos abrasivos que rayan el esmalte. En solid surface se pueden tratar manchas rebeldes con un lijado muy fino de grano 1500–2000. Mármol, pizarra y piedra cultivada piden productos específicos sin ácidos y sellado periódico de la superficie.