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Los escobilleros de baño son la pieza indispensable para la higiene del inodoro. Un buen escobillero combina vaso oculto, mango accesible y escobilla WC recambiable con cerdas que no se deforman. Se elige por ubicación (mural o sobre suelo), material del vaso y coordinación con el resto de accesorios.
El escobillero se clasifica por ubicación y por el material del vaso que contiene la escobilla. Los dos factores determinan la limpieza y durabilidad del conjunto.
El escobillero mural va atornillado o pegado a la pared, a 20-30 cm del suelo. Deja el pavimento libre y facilita la limpieza del suelo con fregona. Es la opción estándar en baños modernos.
El escobillero sobre suelo se apoya directamente en el pavimento. No requiere fijación. Útil en reformas rápidas o en alquileres, o cuando no se puede taladrar la pared. Contrapartida: hay que moverlo al fregar.
Formato esbelto, vertical, con base estable y mango largo. Combina bien con baños de autor donde el escobillero actúa como elemento visual. Suelen ser de inox cepillado o con cuerpo de metacrilato.
Algunas hornacinas incorporan escobillero integrado dentro del nicho vertical, una solución discreta para baños pequeños. Consulta hornacinas de baño con escobillero integrado.
La elección del escobillero depende de la higiene que quieras mantener, del uso previsto y de la coherencia estética con el resto de accesorios. Cuatro criterios guían la decisión.
El vaso cerámico o de cristal templado tiene superficie no porosa que se limpia a fondo en lavavajillas. El vaso de acero inox evita roturas por caída pero acumula cal si no se seca. Evita vasos de plástico en escobilleros de uso diario: envejecen mal.
Busca escobilla WC con cerdas de nylon PBT de 0,30 mm de grosor o silicona. Las cerdas de silicona son más higiénicas porque no absorben humedad y se limpian con agua. Revisa que el mango sea recambiable por si el fabricante discontinúa el modelo.
El escobillero mural se instala a 20-25 cm del suelo, alineado con el eje del inodoro o ligeramente desplazado para no interferir con la apertura de puerta. El escobillero de suelo no requiere fijación pero necesita una baldosa plana.
El escobillero debe compartir acabado con el portarrollos y el resto del conjunto de WC. Un escobillero de una serie y portarrollos de otra, aunque compartan acabado, suele leer como desajuste.
El escobillero es un accesorio que acumula humedad en su interior, por eso el material base importa especialmente.
El soporte se fabrica en latón cromado, acero inoxidable AISI 304 o zamak con recubrimiento. En baños de uso intensivo, el inox es la opción más duradera.
Cromo brillo clásico, negro mate PVD, oro cepillado, oro rosa, gun metal, níquel cepillado, inox cepillado. Coordina el acabado del escobillero con el portarrollos de baño, la grifería y las papeleras.
En la zona del inodoro conviven portarrollos, escobillero y papelera. Los tres pueden ser de la misma serie o como mínimo del mismo acabado. Si el inodoro es suspendido, considera también los pulsadores y mecanismos coordinados.
Marca la cota a 20-25 cm del suelo. Taladra con broca widia (azulejo) o diamantada (gres porcelánico). Taco Fischer SX y tornillo de acero inoxidable. La mayoría de escobilleros murales llevan placa oculta tras el soporte.
En azulejo limpio, cinta VHB 3M funciona para escobilleros ligeros (carga 3-4 kg). Limpia con alcohol isopropílico, presiona 90 segundos, cura 72 horas. No aplicable a modelos pesados con vaso de cerámica maciza.
Cada 15 días, extrae el vaso, vacía líquidos (si los hay), enjabona interior y exterior, aclara. La cerda de nylon se sustituye cada 6-12 meses según uso. Cerdas de silicona duran más. Guarda escobilla siempre seca: humedad continua degrada las cerdas en semanas.