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Las hornacinas de baño son el estante empotrado en la pared de ducha que aloja gel, champú y jabón sin invadir el espacio de uso. Una hornacina bien dimensionada aporta orden, facilita la limpieza del plato y sustituye a jaboneras murales tradicionales.
La hornacina de ducha se clasifica por material del cuerpo, por formato y por sistema de instalación. En carintia.es encontrarás desde hornacinas de solid surface de color sólido hasta modelos de acero inoxidable con iluminación LED integrada.
Es el formato más demandado en duchas de obra nueva. Cuerpo monobloque de resina mineral, sin junta interior, impermeable por definición. Se empotra en el tabique antes del alicatado y queda enrasada con el revestimiento final. Las hornacinas solid surface están disponibles en blanco mate y negro mate, habituales en proyectos contemporáneos.
La hornacina inox AISI 304 es una caja rectangular o cuadrada que se recibe entre ladrillos o mediante cajón de pladur. Resiste el agua continua durante décadas y admite acabados cepillados en níquel, oro cepillado, oro rosa y gun metal. Ideal para baños de autor donde la hornacina es un elemento protagonista.
Algunos modelos incorporan tira LED perimetral de 24V IP44 con transformador remoto. La luz se activa con sensor o con interruptor independiente. Aporta ambiente nocturno y refuerza el carácter escultórico de la hornacina empotrada.
Formatos verticales largos (tipo totem) que combinan hornacina superior con escobillero o portarrollos inferior. Solución para baños pequeños donde se unifica almacenaje y accesorios en una sola pieza empotrada.
Planificar una hornacina empotrable exige decisiones antes de alicatar: si no reservas el cajón en fase de obra, el empotrado es mucho más costoso. Cuatro criterios definen la elección.
Las medidas estándar son 30x40, 30x60 o 40x60 cm, con profundidad de 9-12 cm. El nicho de ducha debe caber entre dos ladrillos sin atravesar pilares ni bajantes. Consulta el plano de fontanería antes de marcar cota.
La cota típica sitúa el centro de la hornacina a 120-130 cm del plato, a la altura de hombro de un adulto sentado o de pie. En baños compartidos, dos hornacinas a alturas distintas funcionan mejor que una sola.
La hornacina de solid surface se integra con platos de ducha de resina del mismo fabricante. La hornacina inox cepillado en níquel u oro combina con jaboneras de ducha y grifería empotrada del mismo acabado.
La base de la hornacina debe tener ligera pendiente hacia el interior de la ducha (1-2%) para que el agua no quede estancada. Los modelos de solid surface y de inox ya vienen con esta pendiente de fábrica; en obra de albañilería hay que ejecutarla con mortero.
El material define la vida útil, la integración visual y el mantenimiento. Elegir hornacina de mal material es condenar la ducha a un punto de filtración en 3-5 años.
Resina mineral acrílica termoformada. Bloque monolítico, sin juntas. Reparable con lijado en caso de rayado profundo. Admite cortes y uniones sin fisuras. Acabados blanco mate, negro mate y tonos neutros.
Cuerpo metálico con soldadura continua. Resistencia máxima a agua con cloro o sal. Acabado cepillado natural o PVD en color. Ideal cuando la hornacina se quiere como elemento visual de contraste.
La hornacina de ducha conversa con jaboneras de ducha, repisas de baño y la grifería empotrada. Mantén el mismo color y familia de material para un resultado integrado. Si el baño es de albañilería con gran formato, el plato puede pedir hornacina acorde al veteado del porcelánico.
Reserva el hueco durante el levantamiento del tabique. Recibe la hornacina con mortero cola o espuma PU estructural. Sella el perímetro con banda impermeabilizante antes del alicatado. El alicatador enrasa el revestimiento con el borde de la hornacina sin solape.
Monta un cajón específico entre montantes, refuerza con placa cementosa hidrófuga, aplica membrana impermeabilizante líquida y recibe la hornacina. El trabajo exige precisión en la nivelación para evitar asimetrías con los azulejos contiguos.
Tras cada ducha, un paso de escurridor de goma elimina el 90% del agua y evita cerco de cal. Limpieza semanal con jabón neutro y microfibra. En solid surface negro, agua con unas gotas de vinagre blanco retira manchas de cal ocasionales; no lo hagas en inox PVD. Evita polvos abrasivos en cualquier material.